lunes, 26 de enero de 2009


La vida de cubito de hielo siempre había sido plácida, serena, silenciosa, blanca.
Hasta el día en que descubrió que junto a su cubitera descansaba otro cubito de hielo en forma de corazón.
Inmediatamente, supo que existían el rojo, el sol y las mariposas. Los atardeceres y los amaneceres, la música de Beethoven y los abrazos.
Pero claro, ninguna de estas cosas se guarda en el congelador.

miércoles, 14 de enero de 2009

"seguro que la otra galleta estaba más rica"

jueves, 8 de enero de 2009

Los camellos están indignados.
Cada año lo mismo: 364 días y sus respectivas noches sin hacer absolutamente nada más que tomar el sol (y la luna) en el desierto y de repente, ala, a correr como locos para repartir todos los regalos de los Reyes Magos en una noche.
Hace muchos años, los camellos inventaron los relojes de arena del desierto en un intento de organizarse, pero no hubo forma.
Este año, en la reunión de evaluación del reparto anual, se ha decidido escribir una carta-ultimátum a los Reyes Magos, a ver si para el año que viene las cosas cambian.
Desgraciadamente, ninguno de los camellos ha querido realizar ningún tipo de declaración al salir de la reunión así que no podemos confirmar los rumores sobre el posible fichaje de Rudolph, el reno de Santa Claus.

martes, 17 de junio de 2008


- ¿El último?

- Será el primero

- ¿Cómo?

- Que el último será el primero

- Ah ya… vale, ¿Pero quién es el último aquí?

- No debería importarte: en la vida sólo vale la pena ser el primero

- … Bueno, pero es que el primero no puedo serlo porque todos vosotros habéis llegado antes que yo

- ¿Y?

- ¿Cómo y? No voy a colarme como si no existierais, no sería civilizado.

- Por supuesto que no vas a hacerlo: tú no puedes entrar ahí dentro

- ¿Cómo que no? A ver, dónde lo dice

- Pues ahí mismo, mira ese letrero

- Qué bobo, ahí no dice nada, sólo es un dibujito de un perro tachado

- Bobo tú, ¿qué te crees que significa?

- …

- Significa que tú te quedas aquí, y que más te vale ser el primero en ver aparecer a tu dueño por la puerta

lunes, 4 de febrero de 2008


El sol burbujea
en tu copa amarilla.
Atardece.

lunes, 14 de enero de 2008

"Vi unas botas de jardinero verdes, de goma, alucinantes"

viernes, 21 de diciembre de 2007

Cómo conseguir una tuerca:

Coloque el talón derecho debajo del muslo izquierdo.
A continuación haga pasar el pie izquierdo por encima del muslo derecho apoyando la planta en el suelo.
Gire el hombro derecho de modo que la rodilla izquierda pase por debajo de la axila derecha. Extienda el brazo izquierdo de modo que el triceps se apoye en la cara interna de la rodilla y con la mano coja el dedo gordo del pie.
Así queda en torsión toda la parte inferior.
Ahora doble el brazo izquierdo y llévelo detrás de la espalda de modo que con los dedos de esta mano agarre el costado opuesto.
Por último, gire cuello y cabeza hacia la derecha todo cuanto le sea posible.
Con esto se consigue la torsión completa y usted queda convertido en una tuerca del 50 (o tamaño menor, según sus medidas).

Si no es capaz de mantener esta postura permanentemente, le recomendamos compre tuercas en una ferretería.